DIARIO PUBLICO

08.02.2012 18:54

Marea unitaria en Madrid contra los recortes sociales

El centro de Madrid quedó hoy inundado por una protesta multicolor. La marea verde del sector educativo se mezcló con la blanca de los profesionales sanitarios y con la de tantas tonalidades como servicios públicos, desde bomberos a funcionarios de Justicia, trabajadores del metro o agentes forestales. Decenas de miles de personas llenaron las calles del centro de la capital para reivindicar el fin de los recortes sociales, tanto los efectuados por el Gobierno de Esperanza Aguirre como los del Ejecutivo de Mariano Rajoy. Decenas de miles de personas (la organización elevó la cifra hasta 150.000) secundaron una protesta convocada por los sindicatos mayoritarios, CCOO, UGT, CSIT y CSI-F, que fue seguida masivamente bajo el lema: "Lo público es de todos ¡No a los recortes!".
La marcha empezó a las 18.30 horas en la Plaza de Neptuno, pero antes de echar a andar, el Paseo del Prado ya estaba repleto de gente porque era imposible acceder al inicio de la concentración. Minutos después, la cabecera ya había llegado a Cibeles. Entre gritos como "que la crisis la paguen los especuladores, no los trabajadores" o "¡manos arriba, esto es un atraco!" y con música de vuvuzelas, tambores y bocinas, las pancartas avanzaron lentamente hasta la Puerta del Sol.
Ofensiva muy visible
Colectivos de trabajadores, sindicatos minoritarios, asambleas de barrios surgidas a raíz del 15-M y partidos políticos de izquierda coincidían en afirmar, como resumieron los convocantes en su comunicado, que "se produce una ofensiva muy visible en el terreno de los servicios públicos", convertidos en el "objeto preferente de las políticas de recortes que afectan de forma drástica a la educación, la sanidad, los servicios sociales, los medicamentos o la protección por desempleo, entre otros".
El secretario general de UGT-Madrid, José Ricardo Martínez, presente en la marcha, hizo una petición clara a los responsables políticos: "Tienen que dejar de agredir, de despedir, de vulnerar derechos, de quitar aquello que nos ha costado más de 30 años conseguir a los trabajadores y trabajadoras y que no estamos dispuestos a ceder: servicios públicos, derechos de la ciudadanía, educación, sanidad y dependencia", informa Efe.
Ya en la Puerta del Sol, representantes de las organizaciones convocantes leyeron un manifiesto, recordando que "los recortes deterioran la calidad de los servicios públicos, además de negar la igualdad de oportunidades y la cohesión social".
La convocatoria no sentó bien al Gobierno de la Comunidad de Madrid, cuya política de recortes empezó hace meses, con la penalización de las bajas y el aumento de la jornada laboral de 35 a 37,5 horas semanales de los trabajadores de la función pública. El consejero de Economía y Hacienda, Percival Manglano, declaró que los sindicatos "se equivocan gravemente al convocar huelgas políticas y no leer los resultados de las elecciones". Además, puntualizó que las medidas que está tomando el Gobiernoson "reformas", no recortes, informa Efe.
Modificaciones
Los ciudadanos afectados por estas modificaciones llevan desde el pasado diciembre movilizándose en sus centros de trabajo en contra de la norma que ha permitido los recortes en Madrid, la llamada Ley de Medidas Fiscales y Administrativas, conocida como ley de acompañamiento o ley escoba.
Durante toda la marcha no dejó de oírse el clásico "hace falta ya una huelga general". "Me da rabia darle la razón a Mariano Rajoy, pero desgraciadamente no nos queda más remedio", contaba Manuel López, empleado de Metro de Madrid, en referencia a las palabras del presidente del Gobierno captadas por una cámara de televisión durante una charla informal el pasado 31 de enero: "La reforma laboral me va a costar una huelga general", afirmó. El contenido de esta reforma, que el Ejecutivo hará público previsiblemente esta semana, irá acompañado de otra movilización. Los empleados del metro repartían planfletos anunciado una nueva concentración en la Puerta del Sol "a las 20.00 horas del día que se firme o se imponga la reforma laboral".
Otro colectivo protagonista hoy fue el de los bomberos, que asistieron a la marcha con el uniforme de trabajo. Algunos de ellos se subieron a un andamio de la calle Alcalá para desplegar una pancarta en la que se podía leer: "Bomberos quemados".
Entre pancartas en defensa de "lo público" y críticas a los recortes, destacaba una declaración de intenciones: "No nos deprimimos. No nos asustamos. No les creemos. No les hacemos caso. Luchamos. Venceremos".